Planifica la carga de tu vehículo eléctrico en casa y evita apagones por sobrecarga de potencia.
En España y la mayor parte de Europa, las viviendas disponen de un Interruptor de Control de Potencia (ICP) digital integrado en el contador de la luz. El ICP no corta el suministro instantáneamente al superar la potencia contratada por un pequeño margen, sino que sigue una **curva térmica de disparo** según la norma UNE-EN 50470.
Si superas la potencia contratada en un 10% (coeficiente 1.1), el contador puede tardar horas en dispararse. Sin embargo, al conectar un vehículo eléctrico (que consume típicamente entre 3.7 kW y 7.4 kW en monofásica) junto a otros electrodomésticos térmicos (horno, vitrocerámica), la sobrecarga puede superar el 50% o el 100% de la potencia contratada (coeficiente 1.5 a 2.0). En este caso, el ICP se dispara en pocos minutos o segundos.
Un **sistema de balanceo dinámico de carga** monitoriza el consumo de la vivienda en tiempo real mediante una pinza amperimétrica. El sistema resta el consumo instantáneo del hogar de la potencia contratada disponible, y le indica al cargador del coche que reduzca su corriente de carga (amperaje) mediante la señal PWM del conector Tipo 2 (Mennekes). Esto evita cortes de luz y permite contratar potencias más bajas en el hogar, ahorrando costes fijos en la factura.