Neuroevolución sin código prefijado
Las criaturas no tienen programado cómo cazar ni hacia dónde girar. Su comportamiento emerge exclusivamente de una red neuronal de propagación hacia adelante (Perceptrón Multicapa). Al inicio nacen con pesos aleatorios y movimientos descoordinados; solo sobreviven y se reproducen aquellas cuyas conexiones las orientan hacia los nutrientes antes de morir de hambre.
Triangulación y conos sensoriales
Cada individuo cuenta con 3 receptores direccionales (ojo izquierdo a -24°, ojo central y ojo derecho a +24°). Al detectar alimento en el sensor izquierdo, la red aprende rápidamente a activar con mayor intensidad el motor derecho, provocando un viraje en compás que enfoca la presa al frente en cuestión de generaciones.
Coevolución y cuellos de botella
Cuando coexisten carnívoros y herbívoros, se establecen ciclos dinámicos de Lotka-Volterra. Los cataclismos (como el meteorito o los virus biológicos) generan cuellos de botella genéticos donde solo sobreviven especímenes con metabolismos altamente optimizados o reflejos ágiles de huida.