Estrecho de Gibraltar
Viento en la capa límite planetaria en contacto directo con continentes y océanos. Rige las brisas costeras, frentes superficiales y alisios tropicales. (Nivel: 10 metros • 1000 hPa)
Enclaves geográficos globales destacados (Haz clic para volar al enclave):
Comprender la circulación general de la atmósfera y los océanos
Coriolis y células de Hadley
La radiación solar calienta con mayor intensidad las regiones ecuatoriales. El aire cálido asciende, se desplaza hacia los polos en altura y desciende en las latitudes subtropicales (~30°), creando las células de Hadley. Por la rotación de la Tierra, el efecto Coriolis desvía los vientos hacia la derecha en el hemisferio norte y hacia la izquierda en el hemisferio sur, originando los vientos alisios del este en los trópicos y los vientos del oeste en latitudes medias.
La corriente en chorro (Jet Stream a 250 hPa)
En el límite superior de la troposfera (~10.500 m), el fortísimo gradiente térmico entre las masas de aire polar y subtropical genera estrechas corrientes tubulares de aire a más de 200-350 km/h que serpentean con ondas de Rossby. El Jet Stream polar actúa como director de orquesta del tiempo en Europa: cuando ondula hacia el sur (vaguada), canaliza borrascas hacia España; cuando asciende hacia el norte (dorsal), propicia anticiclones y calor estival.
La cinta transportadora oceánica
Las corrientes marinas superficiales, como la Corriente del Golfo y la Kuroshio, están impulsadas por el viento y redistribuyen gigantescas masas de calor ecuatorial hacia los polos. Al enfriarse en el Atlántico Norte y aumentar su salinidad por congelación del hielo marino, el agua densa se hunde en las profundidades árticas, alimentando la circulación termohalina global que recorre todos los fondos marinos de la Tierra en un ciclo de casi 1.000 años.