Guía canónica de TIN y TAE según la normativa del Banco de España
Al comparar ofertas bancarias en España, ya sean préstamos personales, hipotecas fijas y variables, cuentas remuneradas o depósitos a plazo fijo, es fundamental comprender la diferencia entre el TIN (Tipo de Interés Nominal) y la TAE (Tasa Anual Equivalente). Ambos indicadores están regulados por la Circular 5/2012 del Banco de España y la Ley 5/2019 reguladora de los contratos de crédito inmobiliario.
1. ¿Qué es exactamente el TIN?
El TIN es el porcentaje estricto que el banco cobra o paga por prestar o custodiar el dinero en un período concreto (generalmente anualizado), sin tener en cuenta ningún tipo de gasto añadido, comisión bancaria ni la frecuencia de liquidación de las cuotas.
Por ejemplo, si contratas un depósito al 4 % TIN anual con liquidación trimestral, en cada trimestre se te abonará exactamente un 1 % (4 % dividido entre 4). Sin embargo, el dinero real que habrás ganado al cabo de un año será ligeramente superior si reinviertes esos intereses, lo que nos lleva a la TAE.
2. ¿Qué es la TAE y por qué es el indicador de referencia?
La TAE es la tasa anual equivalente que mide el coste o beneficio efectivo y real de una operación bancaria durante un año. La normativa europea y el Banco de España exigen que toda publicidad bancaria destaque la TAE porque homogeneiza productos con condiciones dispares:
- Frecuencia de liquidación: Si cobras o pagas intereses mensualmente, el interés compuesto hace que la TAE sea superior al TIN.
- Comisiones bancarias obligatorias: Comisión de apertura, comisiones de estudio y gastos de mantenimiento de la cuenta bancaria vinculada al préstamo.
- Seguros y productos vinculados obligatorios: Si para obtener una hipoteca te exigen un seguro de vida o de hogar, su prima debe computar en la TAE.
TAE = ((1 + TIN / m)^m - 1) × 100
Donde «m» es el número de liquidaciones en un año natural (ej. mensual = 12, trimestral = 4).
3. ¿Cuándo coinciden exactamente el TIN y la TAE?
El TIN y la TAE solo son estrictamente idénticos en un caso muy concreto: cuando la liquidación de intereses se realiza una única vez al año (liquidación anual, m = 1) y, en el caso de préstamos, la operación no incluye absolutamente ninguna comisión ni gasto inicial. En cualquier otro caso, la TAE diferirá del TIN.
4. La TAE en los préstamos: el impacto de las comisiones
En préstamos al consumo e hipotecas, una oferta con un TIN aparentemente bajo puede resultar mucho más cara que otra si incluye comisiones de apertura o gastos periódicos. El Banco de España calcula la TAE resolviendo la ecuación de equivalencia financiera:
Dado que la comisión de apertura se deduce en el día de la firma, el prestatario recibe menos dinero líquido del que figura en el contrato, pero sigue pagando intereses por el importe total. Como puedes comprobar en la pestaña de préstamos de nuestra calculadora, una comisión de apertura de apenas el 1,5 % en un préstamo al 6,95 % TIN eleva la TAE efectiva oficial por encima del 7,90 %.
5. Fiscalidad de los depósitos en España: retención del IRPF
Los rendimientos de capital mobiliario procedentes de cuentas y depósitos tributan en la declaración de la renta (IRPF) según la escala del ahorro vigente en España:
- Tramo 1 (hasta 6.000 € de intereses): 19 %
- Tramo 2 (de 6.000,01 € a 50.000 €): 21 %
- Tramo 3 (de 50.000,01 € a 200.000 €): 23 %
- Tramo 4 (de 200.000,01 € a 300.000 €): 27 %
- Tramo 5 (más de 300.000 €): 28 %
Al abonar los intereses, las entidades financieras españolas practican de oficio una retención inicial del 19 %, regularizándose el resto en la autoliquidación del IRPF si los rendimientos globales del ahorro superan los 6.000 €.