Cómo influye la tensión del cordaje en tu tenis
El cordaje es el auténtico motor de la raqueta y representa más del 50 % de las sensaciones de impacto. Una elección incorrecta de tensión no solo merma tu precisión o potencia, sino que puede desembocar en lesiones dolorosas como la epicondilitis o codo de tenista.
La regla básica: tensión alta frente a tensión baja
Una tensión más baja (por debajo de 22-23 kg) aumenta el efecto trampolín: la pelota permanece más tiempo en contacto con las cuerdas, se despide a mayor velocidad sin forzar el brazo y el punto dulce se amplía. Por el contrario, una tensión más alta (por encima de 24-25 kg) acorta el tiempo de contacto y ofrece máxima precisión y control direccional para jugadores con swing rápido, a costa de una menor salida de bola y mayor impacto en las articulaciones.
Por qué reducir 1 kg en las cuerdas cruzadas
El encordado profesional a cuatro nudos suele aplicar 1 kg (2 libras) menos en las cuerdas cruzadas (horizontales) respecto a las verticales (mains). Esta técnica ayuda a ensanchar el punto dulce hacia las esquinas y equilibra las fuerzas de compresión, evitando que el marco de la raqueta se deforme hacia una forma ovalada excesivamente estrecha en la máquina de encordar.
La curva de pérdida de tensión: por qué el poliéster «muere»
Los cordajes de copoliéster sufren una relajación plástica rápida: en las primeras 24 horas tras salir de la máquina pierden entre un 10 % y un 15 % de tensión en reposo, y tras 15-20 horas de juego pierden completamente su resiliencia elástica. Aunque no se rompa la cuerda, el cordaje se vuelve duro como un alambre y deja de absorber vibraciones, transfiriendo el impacto directamente al codo. Si juegas con monofilamento, renueva tu cordaje al menos cada 2 o 3 meses.