La velocidad de la luz vs la velocidad del sonido
Cuando un rayo descarga entre la nube y la tierra, la corriente eléctrica calienta instantáneamente el canal de aire circundante hasta casi 30.000 °C (cinco veces más caliente que la superficie del Sol). Esta expansión explosiva genera una onda de choque acústica: el trueno.
La luz emitida por el relámpago viaja a 300.000 km/s, por lo que llega a tus ojos en cuestión de microsegundos (prácticamente instantáneo). En cambio, la onda sónica del trueno se desplaza por la atmósfera a unos 343 m/s (a 20 °C). Por eso vemos primero la luz y segundos más tarde escuchamos el estruendo.